Voy a ver a la sanguijuela que ha creado y se ha enriquecido de la crisis (el puto banco) y despues de esperar la interminable cola de los privilegiados cobradores del paro, entrego al ínclito empleado, algo de dinero para ingreso y me responde el energúmeno:
- "Tiene Ud que hacerlo a traves del cajero automático, nosotros ya no hacemos esa función".
¡¡Y se queda tan a gusto el tipejo!!
Como la maldita crisis agudiza el ingenio, rápidamente le contesto:
- "Es que no se meterlo en esa dichosa maquina, esos aparatos no se me dan bien y siempre suelo hacer algo indebido".
- "No se preocupe -contesta el susodicho-, es muy fácil"; insiste.
El tipo, como si me hiciera un favor, contesta:
- "Mire señor, le enseñaría, pero es que estoy atendiendo a toda esta gente"...
- De momento me esta atendiendo a mi ¿no? le increpo.
Despues de una breve pero reveladora mirada soslayada a su superior, éste asiente y consiente, no sin antes rebuznar palabras ilegibles a traves del cristal.
Despues de explicarme el método, me dice en tono casi amenazador:
- "A partir de ahora, tendrá que hacerlo Ud solo, no es dificil y como le dije antes, esta ya no es nuestra función".
Y le contesto con cierta ironía:
- "¿Puede Ud preguntarle al director, ese que me cobra una comisión por todos los movimientos que hago, si me ha metido ya en nómina? como voy a realizar su trabajo...
No sólo es incomodo entrar en un banco, hay que dejar en la puerta todo lo metálico, sino dificil que te atiendan bien.

A continuación, me voy a la gasolinera y despues de echarle oro liquido a mi transporte ¡¡yo mismo!! Le pido al dependiente que me mire el estado de las ruedas ya que voy a emprender un viaje y quiero hacerlo con seguridad.
La respuesta, que parecían venderla en un chino, fué exactamente la misma que en el puto banco:
- "Lo siento, esa no es mi función".
Mi agudeza mental me sorprende y le increpo al nuevo ínclito:
- "Ud esta totalmente equivocado, su propio cartel afirma ser una Estación de Servicios, debería cambiarlo por auto-surtidor de combustible".
Aquí, tampoco quisieron meterme en nómina, ni bajan los precios, a pesar del ahorro de miles de puestos de trabajo.